¿Saben? Hoy cumplo quince primaveras. Sí, quince, un número que ahora me parece enorme y dentro de unos años pensaré ''que poco sabía en aquel entonces'' y me reiré de mi misma. Pero como no estoy en el futuro, si no que vivo en el presente, contaré lo que sé, a día de hoy, de mis quince años.
Solo en este medio año que llevamos he cambiado tanto que me cuesta compararme a como era simplemente en diciembre de 2011. Algunos dicen que fui a peor, otros que a mejor, todo depende del punto de vista supongo. Yo creo que ninguna de las dos, simplemente, voy creciendo, poquito a poco, y ya saben que los daños es lo que más hace crecer a uno, y como estos meses han estado cargaditos de ellos, me siento más grande de lo normal. Quizás haya aprendido a ver lo que realmente es importante, o al menos, un poquito. Las cosas que no importan seguramente sean las que no me hacen sonreír, porque algunas personas me han enseñado que debo sonreír, que me lo merezco, y quiero creer que es cierto. Las cosas importantes son aquellas que me hacen reír, saltar o incluso llorar, siempre que sea de felicidad. Eso es lo que he aprendido; también que hay personas que se van y que las echas de menos, pero que en tu vida entran otras que llenan esos vacíos. Nunca las sustituyen, porque es imposible sustituir a nadie, pero si compensan con alegrías los ''adiós'' de las otras. He conocido más cosas, muchas más, y quizá una hiper importante sea que no se debe negar la compañía de aquellos que te la brindan, porque a veces puedes necesitarla.
Hoy cumplo quince primaveras, y ayer lo celebré con todas aquellas personas que me regalan esa compañía que realmente si la necesito; puede ser que me faltaran personas, puede ser que no, pero lo seguro, es que soy una de las chicas mas afortunadas del mundo. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario