Magic

Magic
Cuando el tiempo se congela y la lluvia queda suspendida en el aire, es hora de dejar que la imaginación haga locuras con las letras.

lunes, 25 de junio de 2012

Cursiladas de lunes noche.

Ella estaba sentada mirando el mar en calma. La noche estaba clara y se veían las estrellas, y a pesar de estar en bikini no tenía frío. Era una noche calurosa y bonita.
De repente, algo interrumpió sus pensamientos, que volaban a saber donde. Él se sentó encima de ella y la miró a los ojos.
-¿Qué pasa?-preguntó sonriendo.
Se quedaron un rato así, mirándose, hasta que él la abrazó y la tumbó en la arena, apoyando la cabeza en el hueco de su cuello. Allí tumbada, con la cabeza apoyada en la arena, solo veía el cielo y algunos mechones del chico, que descansaba en silencio encima de ella.
Pasaron minutos hasta que él se incorporó y la miró de nuevo; ahora ella ya no veía las estrellas, si no una sonrisa perfecta y unos ojos entornados. El flequillo de él tocó la frente de ella. Se acercó un poco más y rozó sus labios.
Al comprobar que ella no oponía resistencia, volvió a besarla, más seguro, más fiero, jugando con su boca, con su lengua.
Ella se dejaba llevar mientras se abrazaba a su espalda, es estaba a gusto, era dulce y suave, a la vez que intenso. Le encantaba esa sensación.
Él separó sus labios y volvió a fijar su vista en ella, que hizo un ruidito con interrogación. Él negó con la cabeza y volvió a besarla.


domingo, 24 de junio de 2012

Cosas que pasan.

A veces, pasas un tiempo en lo que nada pasa, nada impresiona, nada hace que sonrías, pero de pronto, un día, sin previo aviso, ocurre.
Sales a flote y respiras, te das la vuelta y encuentras a gente dispuesta a darte abrazos. De repente, tienes amigos, risas y besos.
Suele pasar que un mes va sucediendo a otro, y cuanto más tiempo pasas, menos esperanzas tienes en algo. Y ahora ahí estás, te despiertas y te sale la sonrisa tonta, y manoseas tu nuevo y adorable recuerdo una y otra y otra vez. Pero claro, luego el miedo vuelve. En cuestión de minutos, sin esperar a que te tranquilices, como si fuera una montaña rusa a toda velocidad, vuelves a sumergirte. Te aterroriza haberte ilusionado así, porque la última vez te llevó a meses y meses sin oxígeno y con tu mundo hecho trizas. Y luego, una vez más, tu mente se da la vuelta y te saca a flote diciendo ''oye, puede que sí, pero disfruta de estos minutos que tienes respirando y sonriendo; mejor eso que estar siempre sumergida temiendo llegar más al fondo del agua''. Y como no, le haces caso, y vuelves a sonreír, y tu corazón se encoje y se ensancha rápida y rítmicamente, de una manera que hasta duele; pero esta vez, es un dolor dulce e increíble. Ahora vuelves a dudar, piensas en finales horribles, vuelves a asustarte, y al agua de nuevo.
Y así una y otra y otra y otra vez, supongo que hasta que el responsable de todo ese mareo y vaivén diga algo a lo que agarrarse, algo seguro, alguna palabra cierta que decida si debes seguir un tiempo más en el fondo del mar, o puedes permitirte salir a la superficie.


Sj.

Una noche llena de gente.
Música.
Fuego.
Alcohol.
Risas, gritos, bailes.
El mar.
Deseos.
Más risas.
Besos.
Aún más risas.
Y luego, más y más besos.

viernes, 22 de junio de 2012

El tiempo pasa, y con él, los males.

Últimamente no escribo. Tampoco dibujo. Solo leo. Leo tanto que se me olvidan los libros que apenas leí hace un mes, porque al parecer es lo único que me llena en estos meses. No digo que esté triste, osea, hace poco lo estaba. Ya no. ¿Han pasado cosas buenas? Sí, unas pocas, y también tiene parte de que me he acostumbrado a lo malo, lo he aceptado y he aprendido a vivir con ello. Creo que mi vida vuelve a estabilizarse, hay temas tabú de los que antes no podía hablar sin ponerme a llorar y de los que ahora, si me preguntan, puedo hablar de ellos. Bueno, cierto que tengo recaídas, como todo el mundo, de repente, olvido algo malo y estoy feliz, y de pronto, como un cubo de agua fría, me viene a la memoria y rompo a llorar, pero por lo demás estoy bien. ¿Amor? Oh, sigue desaparecido para mí! Pero no importa, encontraré a alguien, y si no, pues mejor, menos problemas. ¿Amigos? Tengo, por supuesto, y los amo mas que a nadie. ¿Vida social? Bueno, es algo dudosa, pero ya no es cero, en eso hemos mejorado. ¿Estudios? Con algo de suerte, podré pasar un verano sin estudiar para septiembre. Y lo más importante...¿mi hermana? Dios, ya estoy soñando con la fiesta que le haremos cuando se recupere del todo. Porque esa es la mejor noticia, mi querida hermanita se va recuperando. Y es que ahora me siento algo tonta, ¿cómo no iba a hacerlo? Estamos hablando de mi hermana, la más fuerte del mundo con diferencia, si ella no puede superar algo como esto, nadie podría. Ni un elefante enfadado podría pisotearla. Nada, ni nadie. Pero no me voy a poner más melosa, que sigue siendo una mandona, protestona y gritona como siempre. Bestia, loca e impertinente.
Dicen que se parece a mí, bueno, que yo me parezco a ella. 
Quizás ese sea el alago más grande del mundo.

domingo, 17 de junio de 2012

15 primaveras

¿Saben? Hoy cumplo quince primaveras. Sí, quince, un número que ahora me parece enorme y dentro de unos años pensaré ''que poco sabía en aquel entonces'' y me reiré de mi misma. Pero como no estoy en el futuro, si no que vivo en el presente, contaré lo que sé, a día de hoy, de mis quince años.
Solo en este medio año que llevamos he cambiado tanto que me cuesta compararme a como era simplemente en diciembre de 2011. Algunos dicen que fui a peor, otros que a mejor, todo depende del punto de vista supongo. Yo creo que ninguna de las dos, simplemente, voy creciendo, poquito a poco, y ya saben que los daños es lo que más hace crecer a uno, y como estos meses han estado cargaditos de ellos, me siento más grande de lo normal. Quizás haya aprendido a ver lo que realmente es importante, o al menos, un poquito. Las cosas que no importan seguramente sean las que no me hacen sonreír, porque algunas personas me han enseñado que debo sonreír, que me lo merezco, y quiero creer que es cierto. Las cosas importantes son aquellas que me hacen reír, saltar o incluso llorar, siempre que sea de felicidad. Eso es lo que he aprendido; también que hay personas que se van y que las echas de menos, pero que en tu vida entran otras que llenan esos vacíos. Nunca las sustituyen, porque es imposible sustituir a nadie, pero si compensan con alegrías los ''adiós'' de las otras. He conocido más cosas, muchas más, y quizá una hiper importante sea que no se debe negar la compañía de aquellos que te la brindan, porque a veces puedes necesitarla.
Hoy cumplo quince primaveras, y ayer lo celebré con todas aquellas personas que me regalan esa compañía que realmente si la necesito; puede ser que me faltaran personas, puede ser que no, pero lo seguro, es que soy una de las chicas mas afortunadas del mundo. Gracias.