Magic

Magic
Cuando el tiempo se congela y la lluvia queda suspendida en el aire, es hora de dejar que la imaginación haga locuras con las letras.

jueves, 30 de agosto de 2012

F.

Ya lo sé, pero no me lo repitas más por favor. Soy perfectamente consciente de que es intocable, inalcanzable, que nunca me querrá, y aunque lo haga jamás estaremos juntos.
Lo sé, pero deja de hacerme daño.

martes, 21 de agosto de 2012

Fifteen.

La pequeña niña monstruo se llevó las rodillas al pecho, las manos a los ojos y comenzó a sollozar.
Al principio apenas era unas lagrimitas visibles, pero cuando empezó a sonar aquella canción convirtió esas pequeñas gotas en mares que surcaban sus mejillas hasta caer encima de su pecho.
Abrió un poco la boca y susurró ''lo siento''.  Y volvió a llorar. Y de nuevo volvió a decir esas dos palabras. ''Lo siento...perdóname...perdón....''
Cerró los puños con fuerza y los presionó todo lo que pudo en sus ojos, intentando parar las lágrimas, pero no lo consiguió. Le temblaba todo el cuerpo y deseaba morir. Y mientras, se disculpaba.
Una y otra y otra vez sin cesar susurraba perdón. Perdón por haber amado, por sentir envidia, por quererle solo a él, por no poder alegrarse, por llorar. No era justo, porque él estaba contento. Y de esa manera, ella debía estarlo.
Esas cosas a veces ocurren. Una niña monstruo se enamora de un príncipe. Él le coge cariño mientras ella le ama. Y duele, duele más que si te apuñalaran en el pecho. Porque no es una historia de tres. En todo cuento en el que haya un príncipe, tiene que haber una princesa. Y esa no es la niña monstruo. Que va, ella nunca será la protagonista de esa historia, aunque sufra como nadie, aunque llore como nadie, aunque pida tantas veces perdón.
Al final, la niña monstruo no comerá perdiz con el príncipe, porque lo que debe hacer es acurrucarse y pedir disculpas. Es su papel.

martes, 14 de agosto de 2012

20 meses

Intenté llamar a todo esto hogar.
Y no lo conseguí. Porque no era cierto.
Un hogar no es ningún sitio físico, o al menos eso creo yo. Es un conjunto de personas, sentimientos y cosas que hacen que te sientas cómodo o simplemente, en tu lugar.
Pero estas personas no son mías, no pertenecen a mi vida.
Estos sentimientos ya están inventados.
No tengo cosas que me recuerden a nada que sienta como mío.
Dios, si pudiera, volvería veinte meses atrás. Y no dejaría que nada malo ocurriese.
No le haría daño a la persona más importante para mí.
No me juntaría con quién no debí hacerlo.
No dejaría que mi mejor amigo se escapara de mis manos.
No me volvería mala.
Le abrazaría más e iría a verlo todos los días si pudiera.
Avisaría a mi hermana de que ese dolor en la espalda no era lumbago.
No dejaría que mi padre llorara.
No perdería a mis amigos por tonterías.
Dejaría de preocuparme tanto por mi aspecto y pasaría más a los sentimientos.
Me dejaría más ayudar.
No intentaría vivir tan rápido.
Simplemente, me tomaría las cosas con más calma. Podría superar al amor, a la soledad, a las lágrimas, a la muerte y a mil muros más.
Si tan solo pudiera volver veinte meses atrás.

miércoles, 8 de agosto de 2012

Las pequeñas maravillas del mundo

Vale. Hoy es el cumpleaños del niño más afortunado del mundo.
Cumple cuatro añitos. Sí, cuatro, un numero tan inocente y adorablemente pequeño que enternece verdad? Apenas dice tres frases con sentido, corretea todo el rato y sonríe con lo más simple del mundo. Es dulce y al verle esa cara tan iluminada sientes que no hay tantos problemas como crees. ¿Sabes? Ahora ese pequeño no lo sabe, pues creerá que todo el mundo es así, pero un día se dará cuenta de que tiene los padres mas increíbles del mundo, unidos por lazos increíbles, que juntos pueden derribar montañas si hace falta. No me cansaré jamás de nombrar a su madre, esa mujer tan absolutamente testaruda, bestia y mandona que de una manera u otra consiga que nuestra felicidad dependa siempre de la suya. Ese niño tiene como madre a la mujer más fuerte del mundo, más fuerte que Superman, Spiderman y Hulk juntos.
Hoy es el cumpleaños del niño que tiene a la madre más valiente del mundo.


lunes, 6 de agosto de 2012

Y esto no pasa en la vida real.

-Oye...¿Tú que dirías que es la relación entre el sol y la luna?
+Pues...un amor imposible.
-¿Y qué dirías que es nuestra relación?
+...¿Amistad?
-Ya veo...
+¿Qué pasa?
-Que somos el sol y la luna.
*silencio*
+¿Qué quieres decir con eso?
-Pues lo que tu has dicho, amor imposible.
+¿Por qué?
-Porque tú lo has llamado amistad.
*de nuevo silencio*
+¿Qué pasaría si la luna se colase en el día para buscar al sol?
-Que lo encontraría esperándola.
+¿Y qué haría a continuación?
-...¿besarle?
*la besa*

-...¿No dijiste que éramos amigos?
+El amor y la amistad no son incompatibles
*sonríe y vuelve a besarla*

Palabras prohibidas


Me senté a los piés del sofá de mi enorme y solitario salón. En mi palacio no había nadie.
¿O sí lo había? Eh...¿Puede alguien oírme?
<<No, me parece que no. Estoy sola>> Me abracé las rodillas y apoyé la cabeza en ellas. Un silencio abrumador abrazaba la habitación como una densa nube un día de tormenta. Alcé la vista y miré al techo, luego cerré los ojos y sentí esos labios besándome. ¿De quién eran? No los podía recordar...los sentía cálidos y tan dulces que parecían irreales. Como si nunca hubiera existido ese beso. Porque si que estuvo alli...pero...¿de quién era? ¿O es que mas que estuvo, estará? ¿Son de alguien a quién aún no he besado? En ese caso...¿lo llegaré a hacer?
Dios, lo único que tengo claro es que existen. Lo aseguro...y los deseo. Muchísimo. ¿Será que quizás deseé decir las palabras prohibidas? Quizás...¿Pero a quién? ¿Quién estaría dispuesto a oírlas, a escucharme, asentir con la cabeza y abrazarme? ¿Quién? Ya me podía responder yo: nadie. Llevaba sola en ese palacio tanto tiempo...había dejado entrar a algún que otro visitante, pero nunca se quedó demasiado...siempre lo acabé echando, o él mismo se fue de una manera cruel y dolorosa. ¿Volvería a venir alguien algún día? Echaba de menos ese sentimiento...ya sabes...como cuando un aire caliente te envuelve y te eleva cuidadosamente, como si fueras de cristal. Te mece y te acaricia, bailas y suspiras a su son...eso a lo que los mortales suelen llamarle amor. Esa extraña palabra que tanto se ha negado a quedarse a mi lado mucho tiempo. Es que quizás, ni siquiera haya estado nunca.
Las palabras prohibidas...¿quién fue quién las escucho por última vez? Dichas seriamente, de verdad, sin complejos...unas palabras desnudas y sinceras...¿quién fue el último que escuchó un ''te quiero''?