Magic

Magic
Cuando el tiempo se congela y la lluvia queda suspendida en el aire, es hora de dejar que la imaginación haga locuras con las letras.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Fuego.

Comprendí que sonreír no servía para nada, y pensé que destruirlo todo era la mejor opción.
Así hice; en el aula no había nadie excepto yo.
Las tablas de madera de los pupitres estaban separadas de sus respectivas patas de metal, algunas lamparas ya habían caído, y las que no, colgaban del techo por unos finos cables. Las sillas estaban volcadas, las ventanas rotas con los trocitos de cristal esparcidos por el suelo. Todos los diccionarios y libros tenían las páginas arrancadas y creaban una desordenada montaña que ardía con ímpetu. Las taquillas rotas y tiradas sobre los pupitres, las paredes descolchadas y la puerta cerrada con llave.
Todo formaba un hermoso caos cubierto por un espeso humo que salía de la hoguera de libros, aunque yo no me molesté en taparme la cara. Respiré hondo y contemplé mi creación. ¡Era increíblemente precioso! "¡Colosal, sencillamente!" diría el protagonista del libro que acababa de terminas y que ahora formaba parte del cúmulo de libros ardiendo. Algunas chispas caían sobre mi pie y la quemaban, pero el dolor ya no era problema para mí.
Saqué mi móvil de la mochila que caía sobre mis hombros y busqué una canción. A todo volumen sonaba Innocence de Avril Lavigne. Era perfecta para la ocasión, y me puse a susurrar la letra cerrando los ojos. <<This moment is perfect....please don't go away...>>
Un rap grotesco interrumpió la melodía. Era mi tono de llamada. Al ver quién osaba molestar mi maravilloso momento, hice una mueca y consteté:
-Cariño, ahora voy.
Y me adentré en el fuego.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Songs.

En este orden fueron, y en este orden se quedaron en mí.
-Hijo de hombre.
-La bella y la bestia.
-Inoccence.
-Ven, fóllame.

viernes, 11 de noviembre de 2011

La carencia de lo más importante.

¿Sabéis cuál es la base de todo? ¿Lo que de verdad define a las personas, fuera de tribus sociales? El respeto.
Sí, esa palabra que mucha gente ni siquiera conoce. RESPETO.
Hoy me han dicho ''todo el mundo rechaza lo diferente''. No, queridos, no todo el mundo rechaza lo diferente, la gente que carece de la palabra en mayúsculas dicha antes, sí que lo hace.
Les pondré un ejemplo:
Una chica al parecer es distinta a los demás por llevar el pelo de un color llamativo. Bien, hasta aquí todo normal ¿No? Pues bien, ella se queja a un amigo de que el lugar por donde se junta está muy aburrido. Este, tan pancho, le contesta que si se cambia el pelo, la llevará con sus amigos a divertirse.
AHÍ ESTÁ EL FALLO SEÑORES. Retrocedamos: ¿Qué ha dicho el chico? ¿Qué si no se cambia el pelo no podrá entrar en otro grupo de gente de su edad? ¿Y ESO POR QUÉ? Fácil, señores, la respuesta es CARENCIA DE RESPETO. ¿La chica tiene que ser mala persona por llevar el pelo de una manera no usual? ¿Tiene que ser una ''mitaza'' y una don nadie? ¿Debe ser una rarita sin derecho a juntarse con gente que no es igual de ''anormal'' que ella?
Por dios señores, POR DIOS! ¿Pero en qué mundo vivimos? Para empezar, esa chica soy yo. SÍ YO; y segundo: NO soy una mala persona, NO soy una mitaza, NO soy una don nadie, NO soy una rarita. y SI tengo amigos de todo tipo,¡no solo gente con el pelo de colores raros!
¿Y sabeis qué mas os digo? Que sí, que el lugar por donde me junto, seáse, como ya se sabe, la plaza de La Marina, se está volviendo aburrida. Pero al menos, allí no me rechazan ni me etiquetan de cosas sin conocerme solo por mi apariencia física, y si lo hacen, al menos es para sus adentros. Esa es la gran diferencia gente, esa es. Solo una palabra de siete letras que la mayoría de la humanidad no alcanza a comprender.
¡HAY QUE RESPETAR SEÑORES, HAY QUE RESPETAR! Y si llevo el pelo de aquella manera, es porque me gusta, y si visto de tal otra forma, porque me apetece, y si leo o veo cosas de tal género porque me sale del alma hacerlo. Y tú no tienes porqué cuestionarlo. Cuestiona mi personalidad, mi forma de tratar a las personas, de conocerlas y de pensar. NO MI FÍSICO.

Un ángel para mí.

¿Saben? Teno que comentar que en mi vida hay un ángel.
Sí, sí...bueno, le falta tener alas y todas esas chorradas, ¡Pero para mí es un ángel!
Le veo cada día y su afecto hacia mí hace que no me hunda y pueda seguir adelante.
Mi ángel tiene unos ojos preciosos, y una sonrisa que hace que sonrías tú tambien. ¡Pero, vaya con el chiquillo, que no sabe abrazar! Se lo digo todos los días, para molestarle un ratito, aunque tengo que confesar que no es cierto. Si me faltaran uno de sus ''abrazos de mierda'' me moriría. Sí, sí, así lo digo: morirme. Ha hecho que me acostumbre tanto a él que no me puedo imaginar de nuevo sola. ¿Qué cosas eh?
Bueno, quizá si alguien lee esto se pregunte si ese angelito me quiere a mí. ¡Pues no lo sé! Yo creo que cariño me tiene, aunque quizá siempre le esté preocupando y molestando, pero sabe que es de cariño. (o eso creo)
Para terminar, he de añadir que no lo amo, ni cosas románticas de esas. Pero sí se podría decir que es más importante que muchos amigos juntos. Eso sí que sí. Le quiero muchísimo, y pensar que algún día por algún motivo pudiesemos separarnos, me aterroriza. En fin...mientras por el momento, en el presente, me siga diciendo cada mañana ''¿Qué te pasa?(...)¡Siempre dices que es que tienes sueño y no es verdad!'' seré feliz.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Edad prohibida.

La últimas palabras de la incríble historia fueron ''oía tan solo sus voces interiores y el latir gozoso y apresurado de su corazón''.
Tuve miedo de cerrar el libro. Se había acabado. Y yo también oía voces interiores. pero no eran mías, si no las de Anastasio, las de Enrique, las de Celia, las de Andrés...las de todos los personajes, repitiéndome las frases de la novela una y otra vez. Y me encantaba, tanto que creí que si cerraba el libro dejarían de oírse, quería saborear unos segundos más todas las sensaciones que me había provocado la novela.
Pasé páginas atrás y llegué hasta la dedicatoria de mi hermano. ¡Cuánta razón tiene ese diablejo! ¡Por supuesto que sentí como si Torcuato Luca de Tena escribiese tomando como referencia todos y cada uno de mis pensamientos y emociones! ¡Claro que me sentí identificada con los personajes! ¿Qué con cuál más? No lo sé. Yo no soy tímida y reservada como Anastasio, ni dulce y refinada como Celia, pero quizá Enrique...¡No soy tan tonta cómo él! Pero quizá si sea despreocupada y desinteresada por el pasado y futuro...Enrique...¡Qué maravilloso personaje!
¿Que el que menos me gustó preguntará mi hermano? No hay ninguno que no me gustase...bueno...¡Leopoldo! ¡Qué malo e idiota era! Aunque como personaje también es magnífico.
Bien. He cerrado el libro, y las voces de los impertinentes chicos siguen susurrándome al oído. No hay problema. Y así, desde aquí y con Anastasio, Enrique y los demás a mi lado, le grito al mundo entero que lea ''Edad Prohibida''.