Magic
Cuando el tiempo se congela y la lluvia queda suspendida en el aire, es hora de dejar que la imaginación haga locuras con las letras.
viernes, 9 de diciembre de 2016
Hoy me he despertado con miedo.
Hoy me he despertado con miedo.
Ya no suelen acosarme los fantasmas por la noche, pero hoy he abierto los ojos aterrorizada.
Escuchaba mis propios gritos, lloraba, intentaba escapar. Después me descubrí en mi cama, envuelta en un sudor frío, con el pulso retumbándome en la cabeza, intentando comprender que había pasado, como había llegado hasta aquí y quién coño era yo.
Normalmente en cuestión de segundos yo misma me contesto a estas preguntas. Normalmente. Otras me paso lo que a mi me parecen siglos intentando reordenar mi cabeza y separando lo que es real de lo que no.
He aprendido a consolarme a mí misma. Me susurro bajito la misma perorata: "ya está, Lola, estás aquí. Él está aquí. Todos están aquí"
Pero hoy otra voz me ha respondido. Una voz oscura que provenía de ese maldito triángulo de mi cabeza, con sorna. Mi voz.
"Todos no".
Todos no. Ya lo sé.
Ya no gasto energía en los que no están. No paso horas muertas recordando ni llorando. Las personas que han salido de mi vida, las que están en algún lugar pero no conmigo, y las que sencillamente no están. A ninguna le dedico ya más de cinco minutos minutos de lágrimas, aunque estén siempre rondando en mi cabeza y sus rostros aparezcan en aquellas cosas o frases que sistemáticamente relaciono con ellos. Cinco minutos contados meticulosamente.
Menos en sueños.
Menos hoy.
Mis ojos como platos solo podían ver su cara. Ya es mediodía y aún sigo viéndole.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario