Magic

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Cuando el tiempo se congela y la lluvia queda suspendida en el aire, es hora de dejar que la imaginación haga locuras con las letras.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Ella

Hay algo que no le he dicho a nadie.
Es vergonzoso y estúpido, ni siquiera me he atrevido a escribirlo hasta ahora. Pero hoy me siento valiente, así que allá va:
Últimamente llueve mucho y la ventana de mi dormitorio de Londres se empaña constantemente.
Cuando eso ocurre; con mucho cuidado y procurando que sea legible, empiezo a escribir en el cristal. Siempre suelo poner lo mismo: hola Marta, te echo de menos. Lo siento. Sonríe por papá. 
Lo suelo acompañar con una sonrisa, para que ella vea que estoy contenta.
Luego me siento en el suelo y soy capaz de pasarme horas esperando a que mi hermana me conteste desde el cielo.
Sé que es estúpido pero a veces aún creo en la magia. No sé, un pequeño milagro que me la devuelva dos segundos, o quizás un gesto, una línea una palabra. Algo que me haga saber donde está, hacia donde debo mirar cuando le doy las buenas noches.
Obviamente, nunca he recibido respuesta. Y me convenzo a mí misma de que eso es mejor, porque tal vez signifique que no está en el cielo, si no en algún lugar en la tierra convertida en un pequeño bebé de tres meses que ni siquiera recuerda que no hace mucho, esa pequeña criatura era mi hermana.
Me gusta creer eso. Porque Marta era imparable y si se le metía algo en la cabeza no se le quitaba hasta que lo conseguía. Y se empeñó en vivir.
Por eso me convenzo de que aún está aquí. Que no ha perdido la batalla, simplemente ha cambiado de armadura.
Es estúpido, lo sé. Una simple excusa para no sentirme tan sola.
Pero es que estoy cansada de llorar hasta que se me doble el cuerpo y me duelan los pulmones.
Quiero ser ese tipo de chica fuerte que se toma el dolor con optimismo, que nunca mira hacia atrás. Quiero ser como mi hermana, pero a veces es difícil.
Y ahora me aferro a cualquier personita que lea esto y pueda sentir un poco de lo que siento yo ahora y desde lo lejos, saber que estoy aquí: en un país lluvioso esperando un último abrazo de ella.

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